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   FESTIVAL DE CORTOS PARA CORTOS  


El “Festival de Cortos para Cortos” dio el pistoletazo de salida el año 2004 como parte de las actividades paralelas de la “Maratón de Cine Fantástico y de Terror de las Cotxeres de Sants”. Un mini-festival con entidad propia (no es la Maratón de Cotxeres, ni la Mini-Maratón, ni nada que se le parezca, es el “Festival Cortos para Cortos” que se celebra una vez al año) iniciado por un grupo de cortometrajistas amateurs de ciudades tan dispares como Barcelona, Bilbao y Madrid como respuesta al habitual “rechazo” al que, generalmente, se ven sometidos los cortometrajes descomplejadamente amateurs o caseros en los festivales de cine oficiales.

Precisamente esa es una excepción en el caso de la “Maratón de Cine Fantástico y de Terror de Cotxeres de Sants”, motivo por el cual esta apadrina el “Cortos para Cortos”, un mini-festival con una sola intención, dar a conocer el trabajo de aquellos “videoastas” o cineastas (el Super 8 también cuenta) que hacen películas por el mero placer de hacerlas, sin ningún fin comercial ni de abrirse un camino profesional. En nuestro caso se gira la tortilla, y sólo hay un tipo de cortometraje vetado dentro de la programación: el de tipo profesional, hecho con el apoyo de escuelas de cine o que chorrea pretensiones artísticas y pedanterías varias. Para todos los demás, tenemos las puertas abiertas.

El “Festival de Cortos para Cortos” apuesta por una vida longeva, cada edición se celebra entre los meses octubre y noviembre y consta de tres horas de cortos caseros non-stop. Somos especialistas en lo que algunos  llaman con desprecio “amateurismo”, creemos en el “cine de mentira” (ya que se supone que lo que no sea profesional o esté hecho en formatos caseros, no es cine) y creemos sinceramente en que la honestidad y la actitud están por encima del talento, la capacidad o el “discurso artístico”.


FECHA:

5 de novembre 2011

En què consisteix?: Creat com una activitat paral·lela a la "Marató de Cinema Fantàstic i de Terror de Cotxeres de Sants", el "Curts per a Curts" està obert a tota classe de gèneres i estils. Comèdia, drama, terror, gore, acció, experimentació, fins i tot el musical. 
L'única condició és que les obres projectades no pertanyin ni a escoles de cinema, ni hagin estat facturades per professionals (o subvencionades). Resumint, la nostra especialitat són els curts d'origen purament casolans, artesans, amateurs. Underground en el més ampli sentit de la paraula. 
Per a aquesta cinquena edició contem amb una varietat notable de treballs (entre ells un parell arribats des d'Estats Units) que garanteixen dues hores divertides, sorprenents i gens predictibles. 
La programació bàsicament va com segueix (encara que podrien afegir-se un parell més de curts a última hora):

Programación de la octava Edición 2011

(5 de novembre, 22 hores en les Cotxeres de Sants, c/Sants 79)

"LA EDUCACION TE PUEDE SALVAR LA VIDA" de Aratz Juanes
"DESCAFEINADO INFERNAL" de J.O.Romero
"PATA NEGRA" de José Martos
"PISTACHU CONTRA JARJACHA" de Víctor Olid
"PSICOCINEMA" de Juan C. Gallardo
"FROM SPAIN WITH LOVE" de Andy Rodriguez

i molts més...




Entrada Gratuita 

 

   MINI-MARATÓ

Las Mini-maratones nacen como objetivo de calentar motores de cara a la "Marató de Cinema Fantàstic i de Terror de Cotxeres de Sants" que se celebra cada Noviembre. En lugar de una semana y una programación de varias películas, las mini-maratones consisten en tres horas durante las cuales se proyectarán cortometrajes acordes al género (algunos de los cuales particiaparán posteriormete en la Maratón oficial) y el pase de una película de duración standard (90 minutos) de procedencia exótica y algo ignota con la intención de descubrir lo que podría ser un título de culto cara al aficionado.

Además de todo esto, y como se da en la Maratón oficial, en cada ocasión se regalará a los asistentes un fanzine cuyo contenido informará más extensamente de parte de la programación.

La entrada es gratuita.

FECHAS:

12 de novembre

En esta ocasión haremos un repaso a aquellos títulos que han hecho historia y que muchos de elos han dado pie a los chascarrillos habituales en la Marató. Desde Grifo a Carro de putas.., intentaremos que no falte ninguno.




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MANIFIESTO DEL FESTIVAL "CORTOS PARA CORTOS":

1 – El "Festival de Cortos para Cortos" es una respuesta a la estrechez mental de la gran mayoría de  Festivales que marginan los cortos caseros. A excepción de la "Maratón de Cine de  Terror de Cotxeres de Sants" (que por algo nos apadrina). Por ejemplo, el Festival de  Sitges y su sección "Brigadoon", son un ejemplo de buenas intenciones mal  resueltas. Intentan apoyar a los cortos caseros, pero poco de bueno sacan metiéndonos  en un agujero oscuro al que mas bien nadie presta mucha atención. Y sí, hay ejemplos  mucho peores.

 2 - Estamos hartos de que cortos profesionales o de look standard compitan con cortos  caseros y pobres y, lógicamente, siempre se lleven premios y aplausos únicamente porque  el público y la carcomida y ultra-conservadora crítica ceden a los encantos de un  acabado pulcro que para conseguirlo no necesitas más que dinero... ¿pero qué hay detrás  de esa "capa"?, NADA!!!.
Una vez más, tal y como ocurre en la sociedad en general  con muchas otras cosas, es esa capa externa, la superficial, a la que se le da desmedida importancia.

 3 - Está demostrado que trabajar presionado por el dinero, el tiempo, técnicos quejosos  y actores ego maníacos da como resultado que un director de cortos standard no pueda  centrarse en lo que cuenta y cómo lo cuenta. Eso hace que esta clase de cortos terminen  siendo rematadamente FRÍOS, VACÍOS y ABURRIDOS, al contrario de los cortos caseros que  son la frescura pura, la espontaneidad y, mejor que mejor, la creatividad absoluta sin barreras  de ninguna clase. El cortometrajista casero se lanza a realizar su obra dispuesto a  superar todas sus limitaciones y a crear sin cortapisas. El cortometrajista casero  asume mucho más la paternidad de su creación ya que, a diferencia de lo que se da en  los cortos standard, él suele encargarse de todas las tareas (dirigir, producir,  montar, grabar, iluminar, actuar si se da el caso...).

 4 - Los cortos caseros queremos un espacio para nosotros mismos, y si debemos competir  por algún premio, que sea todos a un mismo nivel, no queremos que los "poderosos"  vengan a alardear y a pisarnos apoyados por canales digitales y otras gentes de dudosa  catadura. Por esta vez queremos que ELLOS sean los marginados, tienen muchos festivales  a los que ir, y si no, que se vayan al Canal Plus, pero que no vengan a tocarnos lo  huevos a nuestro festival.

 5 - No pretendemos ir de auténticos, ni undergrounds, ni punks, ni radikales, ni hacer  "cine para el pueblo y las clases oprimidas" (no somos el puto Ken Loach!!)... solo  queremos ser honestos, hacer lo que nos gusta, ser conscientes de nuestras  limitaciones, incluso de nuestra posible falta de talento, pero no por ello dejar de  crear. No creemos en las Escuelas de Cine en las que te imponen un lenguaje común al  del resto de aspirantes y te mal acostumbran a la utilización de caros equipos a los  que, una vez fuera de la Escuela, es imposible acceder. Creemos en el lenguaje propio  del cortometrajista, por tosco o inútil que este sea. Preferimos la honestidad a la  profesionalidad. Creemos en saltarnos las normas impuestas por algún anciano que no se  aguanta los pedos y se masturba con Fellini o Antonioni. ¡Viva la libertad creativa  pura y dura!, abajo las reglas.

 6 - Somos defensores del video doméstico como formato. El video no es cine, el video es  video, no pretendemos camuflarlo y hacerlo pasar por celuloide porque no nos  avergonzamos de el. Igual que en la pintura existe el óleo o la acuarela, también a la  hora de contar historias con imágenes existen diferentes "aparatos" cuyo fin es el  mismo. Nos gusta el video, su look, su economía, lo sencillo que resulta de utilizar,  lo ideal que es a la hora de improvisar y dejarse llevar por la creación en estado  puro. No somos cineastas, somos VIDEOASTAS.

 7 - Odiamos los clichés y las etiquetas. Odiamos que se nos asocie a ideas tópicas solo  por nuestra pretendida posición. Nos gusta el dinero y el éxito, pero sin por ello  apartarnos de nuestro lenguaje o nuestro modo de hacer/entender las cosas. Estamos  hartos de que no se nos tome en serio únicamente porque tenemos sentido del humor o  no jugamos a pretender aparentar lo que no somos. No vamos de super-artistas  visionaros, pero tampoco queremos ser Santiago Segura. No nos tomamos demasiado en  serio a nosotros mismos, pero amamos lo que hacemos, lo vivimos, lo respiramos, y  probablemente tengamos más mérito que un profesional, porque no ganamos dinero con ello  y reservamos horas libres ajenas a nuestros aburridos curros diarios para dejar volar  nuestra imaginación. Estamos hasta los cojones de que por nuestra condición se nos meta  en el mismo estercolero que a todos esos idiotas que asocian el término "corto casero  hecho en video" con sangre y tripas, chistes de mal gusto, parafernalia de serie B y  constantes referencias a los supuestos "maestros" -la mayoría de ellos una panda de  idiotas con pretensiones mal resueltas- como John Waters, Roger Corman o el  inaguantable Jesús Franco. Tampoco queremos que se nos compare con esos mamones  estirados que filmando una manzana durante 15 minutos creen estar diciendo algo  importante. Creemos en la libertad de experimentarlo todo, en no estancarse en un tipo  de corto o género buscando la aprobación de un público de ideas cuadradas, queremos  ser, por enésima vez, nosotros mismos.

 8 – No tenemos nada que ver con el jodido Dogma (así que ahorrarse comparaciones).

 9 - "Cortos para Cortos" no pretende con estas palabras crear ningún movimiento contra-cultural, ninguna estúpida "revolución artística", ni salir en "Crónicas Marcianas", únicamente denunciamos aquello que nos parece injusto y pasamos un buen rato de mientras. No estamos amargados (bueno, hay uno que igual un poquito) ni queremos ser como esa clase de "pases de cortos" fríos y aburridos llenos de gente pedante y plana que se sienta en silencio a "admirar" lo que el cree es una muestra de "cine auténtico lejos de las salas comerciales" y lo que, por otro lado, le hace sentirse especial y con el derecho de mirar a los demás por encima del hombro. Estamos contra eso y contra los que, por otro lado, se creen con la obligación de hacer el proto-subnormal y el mega-punki solo porque asisten a un pase desenfadado de cortos caseros. Lo único que queremos es que la gente sea partícipe, lo pase en grande y respete lo que ve en su justa medida, pero que no sea tan idiota de tomárselo demasiado en serio. Hay cosas más importantes en el mundo, y por lo menos nosotros podemos dormir tranquilos sabiendo que no hemos gastado 3 millones de pelas en un triste corto que no verá nadie, ¡¡con la de hambre que hay!!.

 10 – No tenemos nada contra el cine comercial. Creemos que toda peli es disfrutable, no cometeremos el error de ir a ver "Godzilla" esperando que esta nos cuente algo profundo sobre el ser humano. Cada peli requiere su mentalidad y eso se ve reflejado en nuestros cortos que no por ser caseros son exclusivamente divertidos, descerebrados o atados a convencionalismos narrativos, una vez más lo que aquí importa es la libertad total que da no estar condicionado por cuestiones monetarias ni de aceptación popular.

 A continuación dos artículos basados en las ideas que expone y defiende el "Festival  Cortos para Cortos".

"SOY AMATEUR... Y A MUCHA HONRA"

Nunca me han gustado los cortometrajes, de verdad, me aburren, me agobian, solo me  trago los de mis amigos y, aún así, a veces me cuesta... los "profesionales" los odio  porque en su mayoría son pretenciosos y/o ambiciosos, no me interesa que me cuenten en  10 minutos una situación que se sucede en uno o dos decorados, ya puestos prefiero  tragarme la historia entera. Y los cortos cutres, pues me caen bastante más simpáticos,  no lo niego, aunque no soporto los que intentan imitar el lenguaje del cine  convencional, me parecen patéticos (y más cuando el "director" es un fan de

Spielberg, Lucas o James Cameron). Pero vamos, que mi antipatía va dirigida sin duda  alguna a los cortos "pro", a los rodados en 35mm, subvencionados y con ínfulas de  grandes obras. Obviamente, cuando se trata de mover mis grabaciones caseras, procuro  mantenerme alejado de festivales, muestras o, en general, del público relacionado con  cortos "pro", siempre pensé que la gente que hace, ve y participa de esta clase de  trabajos es peña muy plana, muy cerrada, esa clase de persona que cree que alguien que  no es famoso no puede tener talento, que la peli que gana Oscars ha de ser buena, que  hay que seguir las normas impuestas por otros, al menos en cuestiones creativas, y lo  peor de lo peor, que generalmente adoran el cine español, y aún más grave si cabe: las  pelis de Isabel Coixet.

Un buen día decidí que esa no era la actitud correcta, y que debía intentar abrirme,  seguramente me equivocaba juzgando así a esta clase de gente, y haciéndolo no  demostraba otra cosa que, para el caso, el cerrado era yo -obviamente y por enésima vez  la experiencia me demostraría que mi opinión era la correcta, cosa esta que, como todo,  tuve que aprender a base de disgustos-. De este modo, y ni corto ni perezoso, respondí  a un mensaje que me enviaron de una joven distribuidora de cortometrajes "pro" que  decían estar interesados en ver mis "obras" (ja ja ja!!!), estuve unas semanas  haciéndome el longis convencido de que no les iban a gustar, pero tras la anteriormente  mentada reflexión, decidí enviarles el último -hasta entonces- corto de mi cosecha,  "Última Esperanza: Marte" y, ya de paso, unos cuantos ejemplares de mi fanzine, con la  ingenua idea de que quizás la lectura de estos les "ayudaría" a entender mejor el corto  de marras, su actitud y mi filosofía a la hora de pillar una cámara y hacer el  pamplinas. En fin, un par de semanas después, y tras mucho escaqueo, la persona  responsable de la distri me escribió un email comentando que el corto era "cachondo"  pero no tenía "suficiente calidad técnica". Bien, de entrada me ofendí, y rápidamente  le contesté a su mensaje defendiéndome, intentando hacerle entender mis ideas sobre la  validez de una actitud abiertamente amateur, sin complejos, de una técnica puramente  casera y de cuánto todo esto podía contribuir a la espontaneidad y la frescura de los  actores, normalmente acartonados y nada creíbles en el "cine profesional". Ahí me  quedé, no insistí entrando en terrenos mas propiamente fanzineros, undergrounds,  d.i.yourselferos y etc consciente de que aquella pobre criatura carcomida por el  mainstream no entendería ni jota. De nada sirvió, no sé que hostias les han enseñado a  estas almas fotocopiadas unas de las otras que calificando de "cachondo" a un corto  casero hecho en vídeo, y con

predisposición a la comedia, se creen que les hacen un favor al autor, ya sabéis, "Voy  a adoptar una pose macarra de enrollao porque el energúmeno que ha hecho esta caspa  debe ser así"... obviamente, viniendo de otra persona me parecería maravilloso, lo  cabreante es que todo un individuo supuestamente especializado "en cine" no se pare a  mirar si, detrás del cachondeo que el cree que es su única cualidad, hay algo más, y  probablemente lo haya, lo que pasa es que cuando a esta gente la sientas delante de un  corto que no es puro dramón venezolano en sus 15 o 20 minutos de duración, y cuyo  mensaje positivo no queda claro desde el mismo título, se pierden... parece mentira que

la mitad hayan ido a la puta universidad, o se lo das todo masticado o no saben como  digerirlo, no les hables en segundas, o con sarcasmo... un corto pobre y hecho en vídeo  que encima es de risas no puede tener ningún valor más allá de su aparente estupidez,  si no está filmado en 35mm, subvencionado, interpretado por un montón de patéticos  estudiantes con el ego hinchado y no trata sobre el paro, el amor o sobre la  integración, ya sea de un morito bueno perseguido por skins o una niña con síndrome de  down interpretada -aka, explotada con el fin de despertar el lado compasivo del jurado  para llevarse un Goya- por una verdadera niña con síndrome de down, no puede ser tomado  en serio y mucho menos considerado "bueno". Lo triste del caso es que, en ocasiones, el  corto más casero, cutre y pobre puede contar mucho más, y decir mucho más sobre la  vida, las personas y su entorno que un puto corto "pro" atado a subvenciones del Estado  (es decir, rara vez veréis un corto crítico o que se cuestione ciertas cosas -pero de  verdad, no del palo "pose" que gasta Juanma Bajo Ulloa- y que esté apoyado  económicamente por los poderosos y perfectamente integrado en el sistema). Rodar/grabar  sin esa presión, sin la presión de un planning que cumplir, de unos actores creídos que  satisfacer, sin un equipo que alimentar, sin dinero ajeno, da una libertad total y  absoluta al director (que, a diferencia de los directores de corto "pro", se enfrenta  de verdad a la creación de su obra, y no cede "el muerto" a un ayudante o lo que  cojones sea) a la hora de contar u opinar... y eso amigos, no se puede pagar con  dinero.

Por eso, de entrada, los cortos pobres filmados en vídeo casero suelen desprender mucha  más humanidad, honestidad y sinceridad que los fríos y calculados cortos profesionales.  Y es que nunca entenderé por qué todos aspiramos a la profesionalidad, si esta, en  muchas ocasiones, nos corta las alas y hace que perdamos ya no solo frescura y  espontaneidad, sino incluso ilusión y ganas. Y yo lo sé mejor que muchos, que he pasado  por esa etapa y actualmente veo pasar a muchos de mis amigos... obviamente no todo el  mundo se estropea al dar ese salto, los hay que han nacido para esto y funcionan  perfectamente en ese terreno con alguien metiéndoles el puño por el culo cual  ventrículo, pero la gran mayoría o no lo consiguen o no se sienten cómodos (y si no  fijaos en la de cineastas que, tras un debut casi amateur con una peli por lo general  de terror, y tras integrarse en el sistema, llega un momento de su carrera en el que  intentan volver atrás y recuperar el añorado espíritu de su primera obra... y lo triste  es que los que dan ese paso, cuando vuelven, se percatan de que han cambiado, sus  aventuras en el terreno profesional han hecho mella en ellos y desafortunadamente algo  se ha perdido en el camino).

"EL CLUB DE LOS IGNORADOS"

Hace años que estoy metido en la mierda esta de los cortos amateurs y demás movidas  festivaleras y en todo este tiempo, pero sobre todo desde que tengo vida sexual y mi  campo de visión se ha expandido de forma casi mágica, no he dejado de ver algo que me  irrita profundamente y que va relacionado con la supina ignorancia propia ya no de las  masas, sino del individuo en si mismo. Vamos a ver, cuando uno lee entrevistas con  cineastas profesionales, personas que se ganan las garrofas haciendo currar a sus  directores de segunda unidad y estrenando las obras resultantes atribuyéndose el  mérito, de lo que más suelen quejarse es de la falta de libertad creativa de la que  disponen propia de alguien atado a demandas comerciales o a la financiación generosa de  unos grandes estudios. La libre elección de ideas a la hora de crear es todo un  privilegio, y si no que se lo digan a directores como el papanatas que firmó "Leyenda  Urbana 2". Recién salido de la academia y con unas ganas incontrolables de dirigir, el  baranda aceptó rodar este slasher ultra-típico tirando de clichés y de resoluciones  propias de un género tan mal visto como el terror, cuando él soñaba con ser Truffaut o  Fellini. ¿El resultado?, el pobre hombre, amargado, se pasa todo el comentario del dvd  confesando que sus escenas favoritas son las de diálogo, y no cesa de quejarse de que  por imposiciones comerciales se vio obligado a echar mano de más acción y menos materia  gris. Bien, no vamos a compadecernos de él porque el pichabrava se limitó a seguir su  instinto, dudo que nadie le obligara a punta de pistola a dirigir semejante muestrario  de mediocridad así que, como diría el bueno de Herodes... pues eso.

Valga esta aparente salida de tono como ejemplo de cuán valiosa es la libertad a la  hora de crear, los artistas que disponen de semejante lujo deberían aprovecharlo y  disfrutarlo, y no hay nadie más libre en ese sentido que el realizador de cortos  amateurs, el tipo que se curra sus peliculitas caseras sin invertir dinero ajeno, sin  aparentes intenciones comerciales y sin nadie por encima que le presione. Sin embargo,  y para ofuscación del firmante, uno se sorprende cuando descubre que la inmensa mayoría  de cortometrajistas amateurs se limitan a seguir las convenciones del lenguaje  aprendido en las salas oscuras, no arriesgan, no rompen, no exploran otros caminos...  imitan aquello que han visto y procuran adaptarse a las leyes del buen cine por miedo a  que su obra no obtenga la mínima calidad exigida (¿exigida por quien?... ¿y para qué?).  Pero no confundamos términos, no seguir la lógica narrativa, mover la cámara en la  dirección contraria a lo que dictan los cánones, dejar cabos sueltos de modo voluntario  o saltarse el final por puro placer, no significa automáticamente que el resultado deba  ser pretencioso, aburrido o cargante... creo que todo eso no debe porque chocar con una  actitud abiertamente desenfadada y la sana búsqueda de la diversión. Parece que la  gente es incapaz de entender que seguir las normas puede ser tan aburrido como una peli  de Bergman (si no hay sorpresas... y si encima es un refrito pobre, en video y sin alma  de un film standard, entonces el caso ya roza el patetismo) y que saltárselas no es  algo exclusivo de cineastas experimentales, intelectuales o de arte y ensayo. Vivimos  absurdamente atados a ideas preconcebidas y ya sería hora de plantearse acabar con  ellas de una puta vez.

La mayoría de las personas tienen un melocotón por cerebro, desprenden un poco espíritu  y sobre todo, un desinterés por las cosas que hasta ofende. Siempre me ha parecido  curioso lo gandula que es la peña a la hora ya no de aceptar cosas nuevas, sino de  buscarlas... tragan con aquello que los medios les dan hecho, empaquetado, devorado y  digerido, nadie pone en duda nada, nadie se cuestiona nada, si la tele y la prensa me  dicen que ESTO es lo que debo consumir, lo consumiré. A ver, no nos equivoquemos, no  digo que lo comercial no sea válido de antemano ni que lo alternativo sea bueno por ser  alternativo, ¡¡para nada!!, ese es otro cliché barato muy poco fiel a la realidad...  solo digo que no está de mas saber lo que uno se lleva a la boca, y aun siendo  consciente de sus carencias, saborearlo si eso es lo que de verdad te apetece en ese  momento. Básicamente hablo de información, tendencia esta no muy de moda, cuanto menos  tengamos que pensar, mejor, y el ejemplo está ahí, en el cine y la música que  consumimos, donde siempre nos venden lo mismo, una y otra vez, con un envoltorio  diferente, y nosotros tragamos. Si lo que estamos consumiendo nos recuerda a otra cosa  que consumimos en el pasado (y encima nos gustó) mejor que mejor, ya tenemos más de  medio camino hecho, no tenemos que pensar tanto, no tenemos que pasar por el "doloroso"  trance que supone descubrir algo nuevo, comprenderlo, etiquetarlo y meterlo en la  estantería con el resto de cosas.

Eso es algo que se da mucho en el campo de los cortos amateurs... si tu corto pretende  ser original, diferente o contar las cosas de otra manera (pero por verdadero afán de  descubrir, por interés sincero, por auténtica necesidad de variar de rumbo con el fin  de evitar el somero aburrimiento y no por pose o por querer ser David Lynch) lo vas a  tener más crudo que si, por ejemplo, haces un corto que imita, recrea o chupa de  películas de las que se estrenan en la gran pantalla, y si encima estas son exitazos o  films taquilleros, mucho mejor. Resulta ofensivo que la gente responda entusiasmada y  hasta sorprendida ante la visión de un refrito amateur de "Viernes 13" o "Rambo" que  ante algo que intenta, solo intenta, evitar ser previsible. Rápidamente empiezan a  elevar tu obra a la categoría de arte porque el calco es tan cojonudo, se parece TANTO  la copia que es genial, apenas se nota que es una imitación y, claro, si les hablas con  el mismo lenguaje de planos, montaje y encuadre que Spielberg o Coppola, entonces ya no  te digo ná. De ahí que en festivales y mostras de cortos amateurs se dé más cancha a  aquellos que, con la excusa del fanatismo, sablean sin vergüenza todos los iconos de  "La guerra de las galaxias" o echan mano de trillados clichés propios del más popular  cine de género (por mal hechos que estén, no importa, porque su familiaridad -la misma  que permite un rápido acercamiento y una fácil comprensión por parte del espectador- es  su verdadera baza, es lo que las convierte en "buenas" por encima de la improbable  calidad... y digo improbable porque, por mucho que se esfuerce un fan de "Star Wars",  difícilmente logrará recrear con igual maña los efectos especiales, vestuario,  decorado... e incluso diálogos del film que le sirve de molde) que los que,  ingenuamente, procuran contar algo personal, propio, o quizás lo de siempre pero de un  modo distinto. Si uno trabajara en 35mm y tuviera a la Warner detrás seguramente sería  tratado de genio... pero no, evidentemente la falta de fama y reconocimiento mediático  se traduce automáticamente como carencia total de talento e ideas, por nada del mundo  mundial un director de cortos amateurs puede -¡¡¡ni debe!!- ser tomado en  consideración, ¿donde se ha visto un tío que trabaja con una cámara de video casero y  pueda aportar algo nuevo, diferente o de valor?, imposible, eso no cuadra con su  realidad... a menos que facture una copia de "Alien", porque copiar a los maestros te  hace maestro, imitar a los grandes, te hace grande... tener tu propia personalidad y tu  propio lenguaje (o intentar dar con el) te condena a entrar en el club de los ignorados

textos redactados por Naxo Fiol (aquivaletodo@hotmail.com)


 
   Amb la col·laboració de:
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