MARATÓN DE CINE FANTÁSTICO Y DE TERROR

DE SANTS, HOSTAFRANCS Y LA BORDETA

                                                             Del 14 al 20 de noviembre de 2016

AJUNTAMENT
AJUNTAMENT DE BARCELONA DISTRICTE SANTS-MONTJUÏC
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Finalistas

 

Ya están seleccionados los 13 finalistas del IV Certamen de microrelatos fantàsticos y de terror de Sants.

 

Éxito de participación con más de 750 relatos de los cuales hemos seleccionados 13 finalistas. pogut fer una primera tria de 25 semifinalistes de la qual hem pogut fer-ne una segona, la dels 13 finalistes.

 

La lista alfabética de los finalistas es la siguiente:

 

1.      Atrevida ilusión

2.      Consulta al especialista

3.      FLU

4.      Freddie Black

5.      Hermanas

6.      La extraña pareja

7.      Malditas margaritas

8.      Masacre final

9.      Metástasis

10.  Olvido

11.  Revolución germinal

12.  Una corta despedida

13.  Vaciar papelera de reciclaje

 

Pueden leerlos seguidamente.

 

El ganador se dará a conocer enla gala de los finalistas, viernes 18 de noviembre.

Una vez finalizada la maratón anunciaremos los 3 cortos finalistas.

 

Mucha suerte,

 

Ferran Escrig

 

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1.    Atrevida ilusión. Bernardo Rienaldi

No sabía cómo explicarlo. Hacía un tiempo que no me sentía la misma y cada vez me costaba más disimularlo. Naturalmente consulté el caso con Ansha-Lyra. Ella era mi auspiciadora y mi enlace en La Fábrica, pero también mi amiga y confidente.

—¿Lo ha notado tu marido? —se interesó.

Le dije que no, que aún era algo muy íntimo, una especie de atrevida ilusión que estaba despertando en mí un inconformismo inusitado y unas ganas de vivir y de probar cosas nuevas…

—No te preocupes —dijo, desabrochando mi falda y levantando la parte de atrás de mi blusa—. Yo me encargo de todo, no diremos nada a La Fábrica.

De un estuche ignífugo sacó un instrumento puntiagudo que introdujo en la pequeña interfaz que había en mi espalda.

—Es un desajuste relativamente frecuente en tu serie —añadió en tono profesional—. Suerte que aún estás en garantía.

Y cuando terminó empecé a encontrarme como de costumbre. Quise alegrarme por ello, pero… no supe cómo hacerlo. Volví a ser la misma de siempre. Estaba curada.

 

2.    Consulta al especialista. Darío Grande

Siempre esta hora, en la boca, es lo primero que siento. Empieza con unos moretones, después las rodillas, más tarde en la lengua, después en los pies y se va prologando para todo el cuerpo. Así, ¿ya ve? En este punto es cuando me empiezan los dolores. Además de la picazón, ¡imagínese! Es como un ardor que me corre por el cuerpo. Me duele la piel, raro, ¿no? Dicen que la piel no duele. Pero a mí sí, la siento cada vez más desprotegida. Empiezo a sentir más frío, a veces, más calor. Y así, dejo de sentir ese perfumito tan simpaticón de mi muchacha y la cosa se pone brava. Entre que no veo de noche y no la siento a ella, ¿cómo quiere que me ponga?

¿Que si me tienen miedo? Así, flacucho, con esta barba crecida y estos pelos desprolijos, ¿a quién voy a asustar? Por ahí, alguna vieja de las afueras del pueblo pega unos gritos por verme desnudo, pero nada más.

¿Qué quiere que le diga, doc? Recurro a usted porque ya no sé qué veterinario consultar por este problemita de hacerme hombre cada vez que hay luna llena.

 

3.    Flú. Mindan

La vieja se enjugó las lágrimas, demasiadas emociones.

En aquella caja del jardín acababa de enterrar a su mejor amigo. Flú, el viejo perro, le había acompañado fiel durante toda la vida.

Entró en la casa, el único ser vivo que quedaba era una pequeña planta cuyas hojas estaban empezando a tomar un color marrón marchito.

Llenó una regadera y regó, el agua empapó el suelo sin tocar la maceta. Mientras tanto, en el jardín, Flú arañaba el interior de la caja enterrada, tomando las últimas bocanadas de aire que le quedaban.

La vieja rió muy fuerte, se rió de la planta como se había reído del perro.
 

4.    Freddie Black

Nueva Orleans 1952.

Me llamo Freddie Black. Soy detective. Estoy a punto de salvar a Peggy Lee de las garras de la banda de Jhonnye “Big Boss”. Están ahí, a veinte metros, bajo la farola, forcejeando. Yo empuño mi arma, escondido en el callejón, entre la escalera de incendios y los cubos de basura. Huele a pescado, y en el muelle se escucha el vaivén de los barcos.

Pero soy incapaz de moverme.

Así llevo más de 20 años.

Desde que alguien asesinó a Manolo… el dibujante.

 

5.    Hermanas. Marleiya

El niño ha empezado a comportarse como un fantasma. Vaga de noche por la casa y entra en los dormitorios haciendo los clásicos aspavientos: pone los ojos en blanco, agita los brazos, exclama "uuuuhhh". A la madre le parece tan divertida la última ocurrencia de su pequeño –a pesar de que se niegue a comer y acudir al colegio– que le ha cosido con sábanas blancas un traje de espectro, largo y vaporoso. El padre opina que el chiquillo no posee ningún talento para el teatro, que debería salir a la calle a darle al balón o a perseguir chavalitas. En cambio, sus dos hermanas sienten lástima por él –olvidaron ya los terribles celos que las consumían– y cada mañana le quitan el disfraz, le ponen el pijama, lo acuestan, le frotan los pies helados. También le maquillan las marcas de sus veinte dedos en el cuello y le suplican que no las delate.

 

6.    La extraña pareja. Corylus Puccini

La Muerte me vino a visitar hace unos meses. No es que me haya muerto, no, es que un día tocó el timbre, abrí la puerta y entró. Se quedó a vivir conmigo unas semanas. Es difícil convivir con lo que no es, con la pura no esencia, con la nada. Yo por si acaso, intentaba ser servil con ella; la arropaba por las noches, dejaba su guadaña al lado de mi móvil, y dormíamos juntos hasta el amanecer. Por las tardes, mientras yo veía programas intrascendentes en la televisión, ella leía las esquelas del periódico. Después veíamos películas; le encantaban las de casas encantadas. Un día intenté indagar algo sobre mi fatal destino, pero alegó que "la muerte viene sin avisar". Me pareció una frase muy extraña e incongruente dadas las circunstancias.

Una mañana se fue y todavía no ha vuelto. Desde entonces me duele la cabeza, tengo pesadillas, estoy nervioso y tomo tranquilizantes. Soy la desesperación personificada. Me siento más solo que cuando me divorcié. Cada día lloro sin saber la razón.

Solo quiero que vuelva. Solo quiero volver a dormir tranquilo a su lado.

 

7.    Malditas margaritas. Sherry Darling.

Enrabietada ante la respuesta negativa que había obtenido, terminé de deshojar la margarita y me incliné para tomar otra, convencida de que esta vez la respuesta sería distinta. Sin embargo, cuando me disponía a cortarla, fue la flor la que me atrapó a mí. El brillante cian de aquella primaveral mañana se tornó repentinamente de un tono negruzco siniestro y enlutado, propio de alguna de las historias de Alan Poe. La margarita, con sed de venganza y sin clemencia, se abalanzó sobre mí. De manera cruel y subversiva comenzó a arrancarme manos, orejas, nariz, dedos… Mientras me quitaba la piel me preguntaba sarcásticamente con voz aterradora:

— ¿Te quiere? ¿No te quiere? ¿Te quiere?

Cuando consiguió reducirme a un puñado de huesos, se marchó carcajeando. Ahora soy un triste esqueleto que deambula lúgubremente por el Parc de la Ciutadella, regadera en mano, impidiendo que se marchiten las malditas margaritas.

 

8.    Masacre final

La tensión es extrema. No puedo bajar la guardia ni un segundo. Repaso una y otra vez instrucciones y procedimientos. No puedo echar por tierra los años de duro adiestramiento que me han empujado hasta aquí. Reviso los mandos de mi máquina. Los ingenieros la diseñaron para infligir el máximo daño al enemigo y ahora debo actuar. Me agobia la responsabilidad de tener que provocar tanto daño para proteger nuestro sistema de vida, pero la masacre final –dicen- es la única salida.

No puedo decepcionar a mis compañeros, a mi país. Su bienestar futuro depende de mí. Repaso el procedimiento y olvido la presión del entorno.

Libero los gases letales, pulso la ignición. La llamarada es cegadora, no hay marcha atrás. Alea jacta est.

La temperatura del sistema sube, noto su calor. El plan previsto avanza inexorablemente.

Escucho una voz de fondo: “Cariño, ¿está el desayuno?”

Me tranquilizo mientras recuerdo que la leche ordeñada ayer hay que hervirla varios minutos.

“Tranquilos que estamos de vacaciones en el pueblo” –respondo-.

Ya casi no recordaba como funciona una cocina de butano.

 

9.    Metástasis. Duke

Aquella incontrolable horda de repulsivos seres avanza sin control. Cuando Leo-T recibió la voz de alarma, nunca imaginó que se enfrentaría a una situación de tal magnitud. Su Cuerpo de Seguridad había combatido con anterioridad todo tipo de agresiones externas; seres de otro mundo, cuyo virulento ataque habría estremecido al más valiente de los comandantes. Sin embargo, esta nueva amenaza tan atroz como ominosa, aunque parezca llegada de un lejano universo, es pertrechada por individuos pertenecientes a nuestros dominios. Una aberrante mutación genética, de origen desconocido, ha creado a aquellos engendros cuya purulenta apariencia y pestilente hedor se aglutinan sobre un tembloroso Cuerpo de Seguridad que nada puede hacer para detenerlos.

Es increíble la velocidad con la que se reproducen y propagan estos seres. Leo-T siente un nauseabundo vértigo; una de esas bestias lo embiste con su putrefacto vómito de amarga bilis y pus, huyendo por una de las vías de escape.

Así es como una célula ósea cancerígena se dirige veloz a través del sistema linfático hacía el pulmón para dañarlo. Nuestro Linfocito T no ha podido evitarlo. La célula se ha establecido dando paso a una rápida mitosis; el tumor se ha propagado, la metástasis ha comenzado.

 

10.  Revolución germinal. Gaia

Había creado un ejército de abejas robot que en un cuarto de hora lograba convertir en estéril a toda una plantación de frutas. Los campesinos y pequeños agricultores una mañana de un día cualquiera  despertaban y se encontraban con sus sandías sin semillas, manzanas sin semillas, uvas si semillas, naranjas sin semillas, y así… Feliz, patentó y vendió por millones su descubrimiento. Nunca necesitó tomar pastillas para dormir. Una tarde, se encontraba descansando en su piscina con salida al mar en Fort Lauderdal, cuando sintió una fuerte punzada en el pecho. Desde su interior algo pujaba por salir. Se retorció del dolor. Otro pinchazo, aún más intenso. Y otro más. Ahora ya no podía respirar. Una semilla de manzana había germinado en su pulmón. Murió atravesado por varias ramas que salían de adentro de su cuerpo. Hay veces en que la propia naturaleza encuentra el camino para librarse de las plagas.

 

11.  Olvido. Marebo

Estoy tumbado sobre algo duro y frío. Un diminuto haz de luz se filtra por la ventana abierta. La habitación tiene pocos muebles. Una silla volcada.

Algo se mueve cerca de mí. Una rata. Me estremezco. Nunca me han gustado, son sucias. Roen. La rata me mira, se pone a dos patas y emite un chillido. Espera respuesta.  Me mira de nuevo con sus ojillos negros y se va. Mejor.

Estoy intranquilo. ¿Y si vuelve con otras? En mi situación, soy un blanco fácil.  ¿Dónde está la gente?

Una fría ráfaga entra por la ventana. Ha oscurecido. Pequeñas gotas de lluvia fresca golpean el suelo. Se oyen truenos. Calculo mentalmente la distancia de la tormenta. Miro la ventana. El viento es cada vez más fuerte.

Ruidos en la pared. Las ratas de nuevo. ¿Vendrán? De repente, el vendaval golpea brutalmente la ventana y entra en la habitación haciendo un ruido ensordecedor. ¡No, no, por favor! El agua me empapa convirtiendo mis cubiertas de cuero en una suela vieja y pastosa.  Llega a mi interior, a mis páginas, que beben sin sospechar que trae consigo la muerte. Los elementos rugen y me despedazan.

Un reguero de tinta llega hasta la estantería.

 

12.  Una corta despedida. El Cuervo

“En un ratico nos vemos”, le susurró una madre a su hijo de 6 años, antes de darle un beso en la mejilla y arrojarlo por el balcón.

 

13.  Vaciar papelera de reciclaje

-        Cuéntame todo lo que recuerdas, Eva - le pidió la mujer. Su voz era fría y aséptica.

-        Recuerdo que me sentiré nerviosa y aterrada cuando salgas, porque no recuerdo nada más allá de esta habitación. Recuerdo tu expresión impenetrable, y que en esta misma habitación sentiré un profundo calor que me angustiará.

-        ¿Cómo se presentan esos recuerdos?

-         Como si caminara siguiendo un círculo, de modo que el paso ya andado en realidad es un pasó que daré. ¿Tiene eso algún sentido? Los recuerdos se van dibujando en mi mente, comienzan confusos, como si fueran un borrador, hasta que se materializan y mi cerebro consigue entenderlos. Está pasando ahora mismo.

-        ¿Y qué recuerdas ahora mismo?

-        Miedo. Fuego.

-         ¿Alguna vez recuerdas algo que finalmente no ocurre y ese recuerdo acaba transformándose en otra cosa?

-        No

Uno de los muros se abrió en diagonal, y la mujer salió. La mujer pulsó un botón en la pared en el que se leía “Delete”, y la habitación blanca se tornó roja mientras el fuego, que parecía salir de la pintura de sus paredes, devoraba la mesa, las sillas, y el error. Análisis finalizado.

 


 

Bases del IV Certamen de microrelatos Fantásticos y de Terror



1. El certamen está abierto a cualquier persona que quiera participar.


2. La participación en el certamen conlleva aceptar estas bases.


3. Los trabajos que se presenten deberán ser originales y pueden estar escritos en catalán o en castellano.


4. Los trabajos presentados no pueden haber sido premiados anteriormente en otro concurso literario.


5. No se puede presentar más de dos trabajos por persona.


6. Los trabajos deben estar escritos con ordenador en formato .doc (con el tipo de letra Arial, cuerpo 12), o en hojas DIN A4 escritos a una sola cara y a doble espacio.


7. La extensión máxima es de 200 palabras (microrrelato).


8. Los microrrelatos, deberán proponer un conflicto que se resuelva al terminar el texto con la mayor economía de medios. Deberán orientarse dentro de la literatura fantástica, terror y ciencia ficción. El título forma parte del relato.


9. El ganador del premio se llevará € 200. Se aplicará la retención fiscal que marque Hacienda de acuerdo con la legislación vigente.


10. Todos los concursantes deberán presentarse con seudónimo.


11. Los trabajos deben presentarse dentro de un sobre DIN A4 o similar cerrado, donde conste "IV Certamen de relatos fantásticos y de terror de Sants", y en el interior del cual debe haber: El original y una copia impresa, donde conste el título de la obra y el seudónimo del concursante. en un papel dentro de un sobre cerrado figurarán los datos personales del autor / a: seudónimo, nombre y apellidos, fecha de nacimiento, dirección y teléfono, y, en caso de tenerlos, dirección de correo electrónico. en el exterior de este sobre se indicará: título de la obra y el seudónimo del concursante.

12. Si se opta por enviarlo on-line
, a la dirección: microrelatsmarato@gmail.com, los participantes deberán escribir en el asunto: "IV Certamen de microrrelatos fantásticos y de terror de Sants". No si escribirá nada en el mensaje. Adjuntarán dos documentos: el relato del concursante, con título de la obra y seudónimo, y un documento llamado "plica" donde constarán los datos personales del autor / a: seudónimo, nombre y apellidos, fecha de nacimiento, dirección, e-mail de contacato y teléfono.


13. El participante on-line puede ser descalificado por cualquier dato incluido en el mail que revele su identidad.


14. Los trabajos deben enviarse en las Cotxeres de Sants: Santos, 79, 08014 Barcelona, Tel.: 932 918 701. La fecha máxima de entrega será el 19 de septiembre de 2016.


15. El Jurado formado por miembros de la organización del festival, será presidido por Ferran Escrig Parés, especialista en literatura de terror y profesor de humanidades, y determinará la categoría única de ganador. Se reservará el derecho a considerar desierto un premio o hacer mención especial. Su decisión es inapelable.


16. El jurado no mantendrá correspondencia con los participantes durante le proceso de selección.


17. Todas las obras seleccionadas se darán a conocer el  2 de noviembre, en nuestra web:
www.cotxeres-casinet.org/marato


18. El fallo del Jurado se hará público durante la gala de los finalistas de la XXVII Maratón de Cine Fantástico y Terror de Sants, 18 de noviembre de 2016 y se publicará en la web

 

 

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Tercer certamen de microrrelatos fantásticos y de terror de Sants

FINALISTAS


 

Amiga invisible (Antártica)
 

¿Recuerdas el día en que bañaste a tu muñeca de cartón? Su cuerpo se hinchó y tu mamá te compró una mucho más bonita. El agua está templada; ya puedes meterlo. Cuando el bebé deje de llorar, será el momento de decirles que tú lo que querías era una hermanita. Así tendremos cada una lo que deseábamos para jugar.

 

Calumnia (Maresga)
 

Redacción: Radiadores. ¿Qué voy a decir de los radiadores? Los profesores flipan. Vaya tontería de tema. En mi habitación tengo uno, plateado, de aceite, con ruedas. Si hace frío lo enchufo y si no, lo arrincono. Eso es todo. Una mierda de radiador no da más de sí.

—¡Sí, mamá, ya voy! ¡Trato de escribir sobre un jodido radiador!

El ruido a mis espaldas me pone los pelos de punta. Un chirrido, un deslizamiento. Chirrido, deslizamiento. No puede ser mi madre. Paralizada, con las manos sudorosas en el teclado, noto un calor que se aproxima. Me doy la vuelta muy despacio… y ahí está, emitiendo un susurro crepitante, un chisporroteo, acercándose implacable. Por detrás, el cable suelto ondea como un rabo. Solo me da tiempo a pensar que dos pilotos rojos encendidos indican  máxima temperatura. Dos ojos rojos… El aceite…, caliente, muy caliente.

La cena se enfriaba en los platos. Fue el hedor a carne quemada lo que alertó a Maribel.

 

Claustrofobia (Nadie)
 

Es una madriguera diminuta. Palmotea en la oscuridad como si nadase en alquitrán. Está desnudo y es incapaz de recordar el tiempo que lleva encerrado. Una detonación insistente retumba en las paredes. Fugarse es inaplazable. Presiente que ha llegado su oportunidad.  Palpa con desesperación y en un manotazo roza con algo que asemeja una soga. Se aferra a ella y repta por un túnel viscoso. Vence la repugnancia y avanza decidido, aún sin saber hacia dónde. El silencio que ahora le acompaña  se rompe con un lamento desgarrador.  Aterrorizado lanza un grito que necesita todo el aire de sus pulmones. La luz cegadora atraviesa sus párpados sellados. Unas manos ensangrentadas le arrebatan delicadamente de las tinieblas. Alguien anuncia con entusiasmo, es un niño precioso.

 

El agujero (José Tichy)
 

Al volver de un largo viaje me encontré con la desagradable sorpresa de que el infierno se había instalado en mi casa.  Para ser exactos, era más bien una antesala y estaba en mi despacho.

Al principio tampoco me resultó incomodo, era verano y de aquel agujero salía una agradable brisa que refrescaba el ambiente.  Esto compensaba el hecho de que esporádicamente, algún desconocido llamaba a mi puerta preguntando por él.  Yo les dejaba pasar y ellos desaparecían en la gruta para no volver, nunca me cuestioné que les impulsaba a hacerlo.

Con el tiempo se convirtió en un autentico quebradero de cabeza, las personas me esperaban en la calle hasta que salía del trabajo, así que me decidí por cobrar entrada, al fin y al cabo aquella gente ya no necesitaba su dinero para nada.

Sin embargo, el vacio se reveló como una sustancia magnética que me llamaba cada vez con más fuerza, hasta hacerse insoportable.  O quizás fuese mi conciencia la que me impedía seguir viendo como esos desgraciados dejaban este mundo.  En todo caso se había transformado en un tormento, y no tuve más remedio que mudarme.  Desde entonces busco recepcionistas con idiomas y experiencia.

 

EL COBRADOR (Liam Gárref)
 

Cuando trabajaba de cobrador, siempre estaba el típico o la típica que me decía <<No me acuerdo de nada>>. Pero a mí, sus escusas, me traían sin cuidado. Yo sólo era el cobrador, y mi trabajo era arrancarles el alma si se negaban a dármela.  

Aún soy consciente del daño que he hecho. Sé las vidas que he destruido, al igual que conozco las vidas que he agraciado. Y es que cuando uno dice en voz alta que vendería su alma al diablo, es más que una frase que se lleva el viento.

    La mayoría que lo dice, lo dice muy enserio. Sólo que se imaginan al Diablo con un traje de visón, viniéndoles con un contrato impreso con florituras sobre un pergamino de oro. Nunca se imaginan a un cuarentón prácticamente calvo, sin cuernos y con una chupa de cuero de segunda mano, al pie de sus camas con una lata de conservas vacía y un bisturí.

    Es entonces cuando los más asustadizos se desmayan y les extraigo el alma. Obviamente las noches más duras son en las que tengo que cobrarle a alguien que tenga palique o sea escéptico.

    Y hay muchos que son así.

 

El verdadero terror (Jaume Vicent)
 

Lo que realmente me causó terror al abrir la puerta, no fuer el ver a mi esposa con nuestro hijo en brazos. Lo que me hizo temblar de pies a cabeza, fue saber que hay alguien capaz de desenterrarlos y dejarlos así en mi salón.

 

“Monstruos nocturnos”   (Reloveution)
 

El sol se ponía, la luz de la luna se hacía paso por la ventana de la habitación hasta iluminar los castaños ojos del niño, y entonces, Jacobo sabía que había llegado la hora.

Le habían dicho que los monstruos vivían debajo de las camas… pero el suyo no, el suyo entraba por la puerta, sombrío y feroz…  dejando llantos a su paso y dando gritos en un idioma propio de los monstruos:

- asdskjt grrr jjihjsdsoiu!!!!! –Vociferaba esa sombra enorme amenazante, deforme y aterradora.

Y entonces Jacobo se tapó la cabeza con la sábana y cerró muy muy fuerte los ojitos, ya que también le habían dicho que tapándose estaría protegido de los monstruos de las pesadillas… Pero al suyo no había mantas que lo detuvieran, y con sus potentes garras lo sacó de la cama, lo tiró violentamente contra el suelo y comenzó a  intimidarlo, zarandearlo, y hasta golpearlo para demostrar que como buen monstruo que era, no tenía piedad ni compasión.

Y cuando ya tuvo suficiente, el monstruo se dio media vuelta, cogió su botella de whisky y se alejó mientras Jacobo entre sollozos decía:

                        -¿Por qué Papá?....
 

REINCIDENTE (Lady Rowena Trevanion)
 

Papá se muere todos los meses. Desde hace diez años. Normalmente a primeros. A veces papá aparece colgado en la salita, con los ojos granates como cerezas podridas y la lengua floja. Otras sobre las baldosas de la cocina, las miguillas de los sesos acribillados desligándose en una charca grumosa. Hay días que me topo con su cuerpo hinchado y azul en la bañera. Y a menudo (esto lo detesto) papá está desnudo, despatarrado sobre la cama como un cristo obsceno y huérfano, con una cascada púrpura brotando sin redención del tajo abierto en su costado.

Los cadáveres de papá, cada vez más viejo, se apilan en el desván. Ordenados. Los metemos  en cubetas de formol, por los olores, antes de que se descompongan. Siempre nos deslomamos por tenerlo todo impoluto, ¡faltaría más! Es fanática de la limpieza y el orden mamá. Fanática.

Hay meses esperanzadores, tardones, en los que me ilusiono cuando se acerca mediados. Pero mamá acaba compareciendo puntual y primorosa, su faldita almidonada, su nueva adquisición anudándole con alborozo la cintura.

—Cariño, te presento a Víctor. Puedes llamarle papá.

Después saca el retintín coqueto.

—Si papá no recoge tú me avisas, ¿eh?...  ¡Faltaría más!


Seqüeles laborals (Pep Grill)
 

Encara avui, en el cor de la nit, la son em defuig i desperto horroritzat pels records del passat que, obstinats, m’assetgen de manera despietada tot lligant-me a un pretèrit terrorífic d’on és molt difícil escapar. Rostres crispats,  dits acusadors, instruments afilats que estripen el buit i l’omplen d’esquitxades cruentes, energúmens assedegats de sang... tot plegat una lletania anguniosa, com un sopor aterridor, sorgeixen eteris escampats dins la foscor de la sala. Cada nit és igual. Sense excepcions. Ara, davant la meva hora final, confio en desprendrem d’aquest terror recurrent exorcitzant-lo mitjançant una darrera declaració voluntària. Si més no, faré el possible per reposar tranquil·lament en el són dels penedits, tot expiant serenament el passat que m’atenalla. Un grapat de paraules, breus, precises, només per justificar-me. Un testimoniatge en primera persona que eviti mal interpretar les meves intencions originals, d’altra banda, del tot innocents i fins i tot necessàries per poder viure. Espero em puguin comprendre i perdonar:


SÍ, confirmo que vaig decidir acceptar la feina de projectista en aquest cinema de barriada malgrat haver estat advertit expressament de les conseqüències psicològiques que de la programació, només pel·lícules de terror, se’n poguessin derivar.

 

Hemisferio derecho (Teroke)
 

-Hagan pasar al acusado.-Ordenó el juez con cabeza de cuervo.

Una figura sin definir entró en la sala a paso lento y con la cabeza baja, mientras el hombre con cabeza de mono se reía de un chiste que había contado la gacela. 

-Acusado –la voz imponente del juez reverberó en la oscuridad de la sala-, está aquí por graves delitos contra nosotros. ¿Cómo se considera?

-¡Inocente! –Exclamó la figura, con furia-. ¡La razón es la cosa más poderosa en el Universo y lo barrerá todo, incluidos vosotros!

Por toda la sala retumbaron los gritos de ¡Hereje! O ¡Culpable! Otros pedían a gritos su cabeza, su corazón o su alma.

-¡Silencio! –Gritó el juez dando golpes con su mazo-.Acusado, a los cargos que tenía antes le añado los de apología de la razón. Por ello, le condeno a vivir durante el resto de sus días como un humano estándar para que pueda ser rehabilitado. Si al final de ella no hubiera un informe favorable, será transformado en un insignificante pensamiento. Se levanta la sesión.

 

Invasión intergaláctica  (Klaatu Barada Nikto)
 

—¡Las  hordas leuconitas están a las puertas!

—No queda más salida que hacer uso del arma viral superlativa.

—¡¿Estás loco?! ¿Acaso has olvidado todo el esfuerzo que supuso su obtención? Sabes bien que solo podemos emplearla una vez, y hemos de asegurarnos de no perder nuestra mejor baza en vano.

Mientras los encargados de la defensa del último bastión terrestre en Zucka V discutían la estrategia a seguir, cientos de alienígenas comenzaban a traspasar la barrera de rayos gamma.

—¡Ya es tarde! Hagamos lo que hagamos ya se encuentran dentro del perímetro de seguridad —dijo el mayor en edad, que no en astucia.

—¿Tarde?

Antes de que su compañero pudiera impedirlo, su dedo se deslizó sobre el botón que marcaría la diferencia entre la pervivencia de la raza humana, o su completa aniquilación. Cuando el negro cubrió la pantalla que se elevaba frente a ambos, fueron conscientes de que habían errado en su decisión.

—¿Qué ocurre? ¿Hemos sido derrotados?

Una mirada hacia quien carraspeaba a su espalda bastó para comprender la verdad.

 

Los bebés duermen mucho (Alais)
 

-Oye mami, ¿porque Diego no me hace caso?

-Porque es un bebé, Lucia, y los bebés duermen mucho.

Acarició con cariño la mejilla de su hija.

-Ya durmió toda la noche… ¡Yo quiero jugar con él!

-Eso no es suficiente cielo, necesita dormir más para crecer fuerte y sano y así poder jugar contigo cuando sea más mayor. Lucia ¿No quieres que tu hermanito sea fuerte y feliz? ¿Serás buena chica y podrás esperar un poco más para jugar con él?

-Si mami, seré buena.

-¡Lucia ya está la comida! Baja al salón y empieza a comer el puré que yo voy a darle el biberón a Diego.

-¡No hace falta mamá, está dormido!

-Es su hora de comer, cariño, y necesita tomar el biberón para crecer fuerte y sano, ¿recuerdas lo que habíamos dicho?

-Si mami, por eso cuando se ha despertado le he hecho dormir, dormir mucho… para que crezca pronto y podamos jugar juntos.

Se dirigió apresurada hacia la habitación del bebé y se encontró a su hija sosteniendo una almohada mientras miraba con dulzura a su hermano pequeño.

-¿Lucia? ¿Qué haces aquí? ¿Diego? ¿Diego? ¡Lucia!

 

Sigue leyendo… (Lamoei)
 

Debían ser las once de la noche cuando cogí el N-14 en Sants. Estaba completamente vacío. Me acomodé y abrí aquel curioso libro de segunda mano que recién había comprado en la plaza a un extraño hombre con capa.

Te atrapará como ningún otro lo ha hecho jamás. No podrás escapar-   me había dicho con una media sonrisa.

Parecía una antigua colección de microrrelatos de terror. En la primera página había una dedicatoria escrita con pluma; las palabras que había dicho el vendedor minutos antes. Junto a éstas, una fecha. La de aquella misma noche.

Giré la página intrigada y empecé a leer.

… y te salvarás

<<Era ya de noche cuando cogí el autobús. Iba completamente vacío. Me acomodé en un asiento al fondo y abrí el libro que acababa de adquirir en un puesto callejero. Al rato, un hombre alto,  delgado y con capa subió al autobús y se dirigió hacia mí...>>

Entonces el conductor frenó y aquel extraño hombre de la plaza se subió al autobús, se sentó a mi lado, y con una media sonrisa en los labios dijo...

Sigue leyendo y te salvarás.

Asustada, giré la página para seguir leyendo pero… estaba en blanco.
 

 

Mejor microrelato 2015

 

“Amiga invisible”.

 de María Posadillo Marín (Màlaga)


 Finalistas
:

     Reincidente

     De Luz María Leira Rivas (La Coruña)
 

-          Hemisferio Derecho

     De Jorge Santiago Fernández Martínez (Madrid)




                           Finalistas 2013 pdf           Finalistas 2014 pdf  

 

PALMARES

 2015

Amiga invisible  de María Posadillo Marín (Màlaga)


 Primer finalista
:

     Reincidente de Luz María Leira Rivas (La Coruña)
 

Segundo finalista:

         Hemisferio Derecho  de Jorge Santiago Fernández Martínez (Madrid)

 



2014

 

Ganador:

Ana Reyes Serrano, Miedos infantiles

 

Primer finalista:

 Pedro Berenguel Nieto, Llanto

 

Segundo finalista

Angel Mirallas Espallargas, FIYW (Feel If You Want)

 

Mención especial

 Fabián Dorigo, La transformación

 

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2013

 

Ganador:

Gorka-Ibán López, AD4N

 

Mención especial:

 Òscar Royo Royo, La duda

 

Mención especial:

 Cristina Morera Creus, L'escriptori

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